Pollo facts, pollo-opinions. Es fácil: yo escribo, ud.lee.

Thursday, May 19, 2005

Ál Trevall

¿Cómo ve usted? Finalmente he consguido un trabajo, y bastante interesante. Ya le estaré contando acerca de los pormenores; de momento no tengo red, así que en el momento que me la habiliten, seguiré escribiendo relatos y pollo - facts 'n opinions.

Mi trabajo es en una constructora en la Colonia Condesa. Cierto, yo soy el primero en despotricar contra el montón de giros comerciales que le han dado al traste a este clásico barrio, con su consecuente arrastre de wannabes, posers y otros losers similares. En mi defensa, diré que la susodicha compañía tiene más de quince años en la zona, lo que le confiere cierta antigüedad previa al 'boom' (?) de la zona. Esto no justifica nada; de hecho tiene los mismos problemas de falta de estacionamiento de otros locales similares. De momento, no cooperaré a la causa; uso el transporte público, con mi consecuente baño diario de pueblo.

¿Que qué hago? Estoy en administración, algo bastante dinámico e interesante...

Parece ser un lugar agradable, con gente egresada del tec y la ibero (la minoría) y el resto de la unam y el poli (los demás). Digo, este comentario balín no aporta nada al blog, pero es por si la curiosidad de saber el rango académico de los que ahí trabajan le llama la atención.

Hay algoo muy bueno: ya no he podido estar oyendo las cantinfladas diarias de lópez, en vivo desde el centro de Ciudad Esperanza; tampoco me entero ya de qué nuevas bromas y actuaciones realizan en el Circo de San Lázaro... ¡¡¡EL CIRCO MÁS GRANDE Y CARO DE MÉXICO!!!
(funciones diarias, en diferentes horarios. Para más información y apartado de butacas en la zona de lunetas, contacte a su payaso local).

Saturday, May 14, 2005

De paseo por el pejejérico...

Ya tiene algunos meses de inaugurado, vamos! ¿No se ha subido usted al nuevo pejejérico?
¡Realmente se ha perdido de vivir Ciudad Esperanza a OTRO nivel!

Da lo mismo si usted vive aquí o en la alterna provincia.. Usted ha contribuido a pagar con sus impuestos esta nueva vía que enlaza el México del siglo XX con el del XIX! digo, XXI.. bueno, la neta quién sabe qué enlaza.

¡Pero el monumento a la Montaña Rusa no nos lo quita nadie! Hey, si existe una diputación que cubre la montaña rusa de Chapultepec (revisen la página del Circo de San Lázaro), ¿por qué no un monumento conmemorativo? Ya existe un monumento a la Madre, ahora.. ¡¡un monumento a esta madre!! ..y a la madre de lópez, claro.

Realmente es una de-li-cia burlar el tráfico, dejando a los pelados allá abajo, en sus peseros, en sus carros-que-no-hallaron-la-entrada-al-pejejérico y los vendedores de tarjetas telcel.. aquí se circula al lado de pura gente bien, a unos cómodos 20 k/h y no a los horribles 10 k/h de Los de Abajo. Se aprecia el intricado sistema de tinacos, nacos y azoteas que alzan orgullosas sus marañas de alambre en forma de antenas de conejo, de Sky y sistemas de televisión por paga... Si estira usted la mano, puede rozar la ropa que húmeda se tiende al sol, e impregnar sus dedos con Suavitel. Es más, si usted circula en el tramo San Antonio - Viaducto, poco antes de cruzar Revolución por arriba, podrá apreciar una casa que nunca corre las cortinas, donde un individuo gusta de practicar el nudismo exhibicionista. Es una delicia verlo sentarse el el sillón que da a la ventana, con las piernas abiertas...

¿Y qué me dice de circular hacia el sur, pasar de lado el logotipo de Televicio, y dar la oportunidad a la familia de ver estacionando su auto a las luminarias de hoy y siempre? Y más adelante.. casi tocar la bandera monumental de San Jerónimo, al cruzar ese túnel con aspecto de corral de pollos... para descender suavemente al Anillo Periférico... y unirse al nudo recorrido de autos que ha ha tenido a bien formar este nuevo ícono de Ciudad Esperanza. (Próxima salida: a 2 km).

Dado el trazo de ésta y otras vialidades nuevas, ¿no serán parte de un programa para crear un sistema de vías que formen la cara de lópez, en honor al Primer Gran Mártir del siglo XXI? Ah lópez, lópez, lópez...

Thursday, May 12, 2005

A golpes se forja uno, cómo no....

Continuando a través de mi golpeteada existencia infantil, les contaré la segunda parte de los trancazos que me dejaron la cara y las ideas sacudidas.. Así que sin justificar nada, si luego al leerme usted nota brincos o ideas sin sentido, no ajuste su televisor... es normal.

Un brillante día de 1984, estaba yo con mi padre y mi hermano en el club Portal del Sol. No trate de ubicarlo en algún lugar específico; me parece que fue fraccionado hacia 1991 y convertido en jardines para casas de Santa Fe, o cambió su nombre a "El Encino." En cualquier caso, para llegar a ese club se tomaba un caminito de dos carriles que bordeaba los basureros de Santa Fe. Ahora por ese caminito pasa la autopista a Toluca, y aún se bordea la basura... mezclada con corporativos, tiendas y departamentos para wannabes.

Bueno, volviendo al tema, estaba yo en los juegos de dicho club. Mi padre empujaba a mi hermano en un columpio, así que decidí subir a la resbaladilla. El juego en cuestión tenía una caseta en la parte superior, un hueco con tubo de bombero al centro y al otro extremo la resbaladilla. Subí por la escalera, todo bien. Di tres pasos, todo bien. Al cuarto paso (supongo que por ver tanta televisión), mi cerebro olvidó que había un tubo de bomberos... y sólo vi poco después la loza de cemento en la base del juego. Por alguna razón, mi cara embonaba perfectamente con el piso.. sólo recuerdo oir a mi padre gritar, llevarme a la enfermería del club donde el doctor encargado acompañó a mi padre en la sonata de gritos, y de ahí salir corriendo a ver al pediatra. Era bien bonito estar sentado en la sala de espera del doctor Mallet, rodeado de niños y sus madres que me veían con cara de aquí-está-el-chupacabras. Al final me mandaron a esperar al doctor a una oficina vacía; no sea que algún infante muriese del susto, o bien sus santas madres me usaran de pretexto para decirles:

"VES?!?! ¡por eso hay que comerse las verduras!!"


Al final, salí con la cara moreteada, y una receta para comprar enzimas (las mismas que les dan a los boxeadores triunfadores... los perdedores ni siquiera pueden abrir los ojos).

Ah, y aquel lunes de 1985... nos dirigíamos a tomar gustadas clases de piano. Mi hermano tenía aún fresca la cicatriz que se hizo en la cabeza al descalabrarse, por concursar con un primo a ver quién brincaba más escaleras desde el segundo piso (de eso le contaré a usted en otra ocasión). El caso es que el infante tenía una gasa que le cubría la reciente sutura en la parte posterior de la cabeza. Mi madre se bajó del carro para cerrar la puerta del garage; y yo aproveché para reclamar más espacio en el asiento; en ese tiempo nos hacían viajar a los dos en el asiento de atrás. El caso es que mi arisco hermano no quería cederme MI mitad, así que se me hizo fácil darle un zape para así moverlo. Un zape después, mi mano tenía sangre y una gasa, y mi hermano un bonito río de sangre que le brotaba cual fuga de agua por bache.

Los gritos de mi hermano atrajeron la atención de mi madre, la cual al ver mi mano con la gasa y mi cara de puntos suspensivos, supo reconocer al autor material. Así que tomando su mano, la alzó y mientras me propinaba un coscorrón en el centro de la cabeza, me sugería:

¡Mira nada más qué hiciste! ¡A ver si tienes más cuidado, baboso!
¡Vamos a llegar tarde a la clase!
¿Mencioné que entre los dedos, ella portaba las llaves de la casa? Pues sí, entre los dedos del puño aquel, las llaves aumentaron la fuerza del castigo.. y segundos después, sentí mi propia fuente de sangre brotar.
Ahí nos tiene usted, a mi hermano y a mí, la puerta del garage abierta, los carros pasando, dos niños chillando con gotas de sangre cayendo al suelo, el carro con las intermitentes, la señora del 402 mirando... finalmente, mi madre, en un gesto de destreza, cerró la puerta, apagó el auto, hizo a un lado a la señora y nos metió a mi hermano y a mí a la casa, y a ducharnos con todo y ropa... ah sí, a esconder la evidencia supongo. Al otro día, los vecinos notaron que los niños del 101 traían una alcancía centrada en el cráneo.
Después le contaré a usted más acerca de mi traqueteada infancia...

Wednesday, May 11, 2005

Un hombre se forja a madrazos.... (?)

Bien, siguendo con el tema del otro día, le iba a contar a usted acerca de mi golpeada infancia. Grandes sucesos me forjaron y moldearon en medio de golpes... la mayor parte de ellos involuntarios. O qué, cree usted que esta cara la tengo así de a gratis?

Recuerdo cuando tenía 2 años. Una tarde mi madre y mi abuela me llevaron con ellas de shopping a París Londres (hey, aún no existían Zara, Santa Fe o similares! Estamos hablando de tiempos antediluvianos...), el cual se encontraba en la esquina de Sonora y Av. México, allá en la Condesa. Mientras mi madre y su madre revolvían los vestidos colgados y curioseaban entre las pilas de suéteres de otoño-invierno 1981, yo me aburría sentado a las piernas de un maniquí. Cansado de verle los calzones a aquella plática y rígida mujer, decidí emprender carrera hacia las escaleras eléctricas.. No llegué ni al segundo escalón, cuando mi abuela gritó:
¡¡¡Pamela, el niño!!!!

Y mi madre, obedeciendo a los tiernos instintos maternales, corrió a jalarme del brazo. El tirón no me hizo llorar, sólamente gruesas lágrimas corrían por mi cara. Una hora y diez cargos a la tarjeta después, regresamos a casa. Sin embargo, yo seguía llorando, y me apretaba el brazo. Mi madre no le dio importancia, y sólo decía ocasionalmente:

¡Ya deja de llorar! ¡Bájale a tu berrinche!

Pasaron las horas, llegó mi padre a comer, yo lloraba y lloraba. Mi abuela decía que yo tenía algo grave, mi padre preguntaba la razón y mi madre sólo justificaba el caso de maltrato infantil. Finalmente, me llevaron al hospital, donde los doctores dictaminaron distensión muscular. ¿Su remedio? Me torcieron el brazo cual si exprimieran una toalla... el dolor cesó.

Meses después, en el Parque España estaba yo en el volantín (ese juego que gira, admite niños felices y expulsa mocosos mareados que vomitan). En el eje del juego no había una tapa, y se me hizo fácil meter el dedito... de la mano, y sólamente se oyó un CRUNCHHH, lo que hizo detenerse el juego. Recuerdo ir acostado en una ambulancia, y cada vez que me quería sentar, una gorda mano de enfermero con cara de judicial me aventaba de nuevo a la camilla, seguido de un NO TE PARES!!

Un rato despúés regresé a casa con el dedo entablillado, hinchado y adolorido. Mi hermano en ese momento tendría unos meses de nacido, ya sabe usted, cuando los méndigos mocosos agarran todo lo que les llama la atención y lo aprietan con fuerza... en este caso, un dedo entablillado. La sinfonía de alaridos a dos voces no se hizo esperar; yo del dolor, él por el susto de oir mi grito o por el gusto de acompañarme.
En próximas entregas les contaré de las veces que mi madre me descalabró, o cuando yo mismo me hice un extreme - makeover en la cara...

Tuesday, May 10, 2005

Día del desmadre

Pues sí, ha llegado el 10 de mayo. Lo bueno es que mucha gente celebró el domingo, así que hoy las cosas están mas tranquilas en la ciudad. Hoy tomé un camión, y ya saben: mujeres con flores, chamacos vestidos de marineritos con-cara-de-asco-cargando-sus-mochilas tras salir de algún festival escolar, tipos obesos agandallando lugares que deberían ceder a mujeres... todo normal.

Por cierto, ¿han visto la cantidad de gordos que ahora circulan por las calles de esta ciudad? Es terrible pensar que en algunos años, todo este ejército de grasa va a arrastrar su humanidad, con los consiguientes padecimientos... y saben qué seguridad social va a soportar a esa bola de marranos?!? ¡Dejen de tragar y coman más verduras! Pero no, ahí van con su tonelada de panza, estorbando por las calles de la cuidad... Creo que ya me salí de contexto.

Recuerdo que en la primaria hicimos varios festivales para las madres. Un año le tocaba a los profesores de deportes, otro a los de música. Si eran deportes, veníamos de shorts verdes y hacíamos tablas gimnásticas; yo por mi constitución, siempre era 'banco de apoyo' o el que detenía a un tipo más flaco. Al final, el dolor (de los que caían en batalla, o se le caían a los que los tenían que sostener bien) y el olor era terrible.. o ya no se acuerdan a qué huelen 90 niños de 10 años que sudaron???
Y cuando era festival musical.. tocábamos piezas con la flauta, pero despúes de meses de ensayos, parece que nadie podía aprenderse bien Las Mañanitas, y se oía como un gran tributo a los carritos de camotes. Eso cuando no nos hacían cantar la de Timbiriche o la de Denisse de Kalafe; piezas no exentas de lágrimas de niños y madres. Las madres de la emoción, los niños de la vergüenza. Lo bueno era poder salir temprano de la escuela y llegar temprano a casa, sabiendo que las misses, al ser mamás también, debían ir a celebrar... excepto las solteras, que no tenían madre en dejarnos tarea para entregar el 11 de mayo. Fuck miss ofelia...

Monday, May 09, 2005

Bueno, comencemos...

Debido al mucho tiempo libre que ahora tengo, surge este blog. Asi que empezaremos por hablar de mi un poco... qué, no es muy interesante el tema?

Nací en la colonia Condesa, hace ya casi 26 primaveras. Un caluroso día de junio, tras una bochornosa tarde en que mi madre comía un mango de manila en la cocina, lo cual supongo fue algo decisivo en mi formación. (El mango, no lo bochornoso de la tarde).

Tras esto, el traslado al cercano hospital de México en la Colonia Escandón fue rápido, pues mi padre se lanzó de su cercano trabajo en la Secretaría de Pesca. Esto en el tiempo en que la Condesa era aún un risueño barrio, sin tantos bares, restaurantes, carros, valets y wannabes decorando sus muchas calles que evocan rincones de México (algunas calles de esta Colonia están más decentes que las ciudades a las que aluden, hay que decir).

Bueno, del momento en que fui arrojado al mundo no hay mucho que comentar.. ya saben, confusión, gritos, nalgadas del doctor, corte de uñas... salí por parto psicoprofiláctico, novedad en los últimos años de los 70. Las miradas de asombro de mis padres cuando nací, al ver esa cosa roja, hinchada y sin forma aparente, seguidos de tiernos pensamientos de amor:


..Ah caray, a quién de la familia de ella se parecerá? (mi padre)
...Uy, se me hace que heredó algo de la familia de él... (mi madre)
Si, fui muy querido desde entonces. Ni un día en este país gobernado por el entonces Jolopo, y ya buscaban achacarme defectos de la familia política contraria....

Total que como todos los niños, al final me deshinché, se me quitó lo rojo, se me cayó el pelo de la cara, y me compuse, creo yo. Llegaron tíos, abuelos y algunos tipos, de los que ya ni me acuerdo. Estuve en el hospital un par de días y luego fui llevado a mi habitación, en la cual habitaría los próximos 8 años, ahí en la calle de Amsterdam. Ah, por cierto, no se si fuese señal del cielo, pero a partir del día que nací, el calor cesó y comenzaron días de lluvias torrenciales en la ciudad de México. En próximas entregas les contaré de sucesos en mi infancia que me marcaron en la vida... y la cara también.